Santa Fe quedó atrás, pronto las torres blancas de sus silos y edificios fue sólo un recuerdo, y con buen viento rumbo a Diamante donde haríamos noche.El calor fue una constante que dominó el clima de abordo, que solo aliviaron los baldazos de agua.Al atardecer con los reflejos de un cielo rojizo arribamos al puerto de Diamante, lo encontramos durmiendo su sueño eterno junto al río. Y entre nubes de mosquitos se comió el asado de rigor.El amanecer nos encontró rumbo al sur y con buen viento navegamos rápido por el Paraná. Y cual un ritual se festejó el cumpleaños del tripulante, con una frase lógica: “tomá antes que se caliente!”. Pasado el mediodía y a la vista Puerto Quebracho enfilamos hacia las islas entrerrianas, entrando en el arroyo El Bobo primer waypoint del tramo isleño. Al atardecer y antes de que el cielo se poblara de estrellas, vimos a Victoria reflejada en su río.

Detalles:

Fotos:




Dejando atras al Puerto de Diamante:

Festejando el Cumple:



Puerto Quebracho a proa:

Navegando por el Coronda:

El saludo de los marineros:

Llegando a la entrada del Bobo


Laguna Grande (la parte complicada)

Nautico Victoria


Visitas de Larroque a bordo

Puente Victoria-Rosario
